EL ALMA DE UN ARBOL
EL ALMA DE UN ARBOL
Puedes ir al bosque y buscar el árbol que más te atraiga, trasportarlo con cariño al hogar, y colocarlo junto a la chimenea, llenarlo de adornos y colores; cumplirá muy orgulloso la misión encomendada.
Los niños jugarán bajo su sombra de luces fatuas, al calor del fuego amoroso de cuentos de hadas y elfos, bombones, juguetes, trompetas y tambores. Inconsciente, orgulloso de su hazaña,
No sospecha la llegada del alba y con el amanecer ve atónito, que tirado en el cobertizo se encuentra,
roto el cuerpo y rota el alma

Ufano su nueva identidad acepta, porque es tan grande su fuego interior, que con generosidad y sin pena su destino ha cumplido: iluminar y dar cobijo
a los cuentos, hadas, juguetes. . . y niños.
Mientras arde en la chimenea, sus rescoldos piensan:” cuando llegue la primavera, ¿Dónde se posará aquel jilguero, que con sus cantos animaba el nacimiento de mis ramas, adornadas de bellas flores, de frutos jugosos,?
¿y quien dará sombra al caminante en su devenir por los caminos del destino, en un verano caluroso y ardiente? ¿Y quien verá ese otoño de hojas caducas y vivos colores, como la paleta irisada de pintor?.
Piensa despacio, todos tenemos nuestro destino, el tuyo orgulloso lo has cumplido, dar flores, sombras y fruto; y lo más importante: calor humano.
JOSEFINA
Granada a 25 de Septiembre de2004

Julio dijo
Pues nada, que ojeando por distintos blogs, me he detenido en el tuyo y me he tragado el cuento enterito con la misma atención de un niño y ya no lo soy, precisamente.
Encantado y un saludo
1 Enero 2006 | 01:57 PM