SUBE, QUE SUBE, QUE SUBE
(Gesta de un Querube)

En la barbacana del castillo,
Del conde don Froilan apodado de Ariel
Dueño y señor de la villa del Rastrillo, (provincia de Santander)
Se haya escondido un bello doncel,
No tiene padre ni madre,
Ni tan siquiera perrito que le ladre,
Esperando con impaciencia
Que el señor de la Villa, apodado Ariel,
Con su cohorte de malandrines,
De madrugada partiera hacia tierras lejanas
Llenas de moros y moriscos que tan mala leche gastaban,
Quitándole las tierras, montes y mujeres,
y faciéndole la puñeta pasaran por doquier pasaran.

Mientras, El Querubín- que así se llamaba el doncel-
El de los cabellos rizados y dorados como la mies,
El de la tez rosada y grandes pies ( nº60 y tres)
Con celo temeroso, asoma su áurea cabeza
Pa ver por do va, el Conde apodado Ariel
(de la provincia de San Tander)
Amo y Señor del Castillo,
Que defendido deja tan ¡requetebién!

Nieva, llueve, chuzos caen de pie,
El jubón tiene mojado los calzoncillos también,
El pobre Querube tirita de frío y está helado
Desde la cabeza a los pies,
Pasando por otros sitios que no vienen a que,
El doncel está bien dotado,
De todo lo que ha de tener.

Viendo el camino abierto,
El querubín ya tranquilo,
Raudo como una centella echa a correr,
Cruza el foso, el puente y el rastrillo
Que a punto está de caer, ¡coño exclamó sin querer!
Pues se hizo la puñeta en el dedo gordo del pie

Por culpa de un desliz gargajero,
Que los guardas del castillo
Lanzan lejos , en concurso infernal ,
Refocilarse en “el que dirán”
De la moza más fermosa, que duerme es el desván.
Mientras nuestro Querube legado a la muralla ha
Sube, que sube, que sube
Y trepa, que trepa, que trepa……
Por las paredes peladas del castillo sin moqueta,
En busca de su morena la hija del Conde: la Marieta

Encantadora es la moza,
Morena, vigorosa y esbelta,
Un poco regordeta del vino y la manteca.
Del jamón de jabugo, chicharrones y panceta
Y otras viandas que guardan su silueta,
Cuidadas tiene las manos, pues no hace ni calceta

Una vez llegado el violeto atardecer,
Con la doncella al aposento asciende
Pues a su Querube aguarda
Que la muralla suba, que suba, que suba.
A quitarle los 20 refajos le ayuda,
Pololos, faja, espuelas, faldones,
El cinturón de seguridad y la peineta
(bragas no lleva por no ser moda en la época)
Recogiendo su pelo rizado y moreno
En una preciosa trenza, adornada de terciopelos y cuentas
Distracción e higiene de la época,

Doña Marieta a la servidumbre pide,
Mientras por la pared trepa, que trepa, que trepa, El Querube,
10 muslos de pollo, 40 panes de a kilo,
Mermelada, bombones, figos secos
Y otras fruslerías que hallen en la despensa.
Mientras, El Querube sube, que sube, que sube
Aterido de frío, fambre y sed de nena.

La Marieta a su amado espera
Sentada en su jergón de panochas y avena,
Sostenido por cuatro cuerdas
Que al menor sobresalto,
El esqueleto dentro queda.
En un rincón escondido en la despensa
Para disfrute y asueto dentrambos
Tiene buñuelos de calabaza y cerveza,
Y la muy pillina de vez en cuando
Unos cuantos saborea.

Y mientras El Querube:
Sube, que sube, que sube
Trepa, que trepa, que trepa.
Ya solo queda llegar a las almenas,
Una, otra, y otra, a la ventana llega
¡ Pardiez que belleza! exclamó El Querube
Contemplando a su nena
Espachurrada en su almadraque, voluptuosa y” rellena”
Esperando a la criada, le traiga la berenjena.

Un respingo da la Marieta , del susto que se lleva
El ver que su Querube consigue la dichosa gesta
De rasguños y jirones, viene hecho una piltrafa,
Al verlo la muchacha se marea .
Y después de tanto: sube, que sube, que sube
Trepa, que trepa, que trepa,
Cae en brazos de un Querube
La hija del Conde: la Marieta.

Lo que ocurra después, es íntimo. Preguntárselo a ellos.

Ma costao lo mio , está pa ponerla en el Museo del Prado. Espero que te guste. he sido decente y considerada. Un besazo y guárdala para la posteridad que vale millones.

NINA

Granada 17 de Septiembre de 2004

Corregida y aumentada En Granada a 8 de Octubre de 2004

La Autora .Tiene Copiray. Derechos de autor y no se puede